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Paulina Campos:

La mamá tras de @blactancia

Una mamá que convirtió su problema en una oportunidad. Esta frase es la que mejor describe a Paulina Campos, quien tuvo que lidiar con numerosas dudas y dificultades de lactancia tras el parto de su primer hijo. Sin embargo, como enfermera tuvo la inquietud de investigar a fondo el tema, realizando una certificación que hoy le permite ayudar a otras mamás a través de su cuenta @blactancia.

Revista Sonríe Mamá&Familia conversó con Paulina para conocer su experiencia personal como asesora online de lactancia. Comenta que de sus 33 años lleva 10 ejerciendo como enfermera. Le ha tocado trabajar en el área de pabellón central de clínicas y en centros médicos, así como también dirigiendo equipos y participando activamente en acreditaciones de centros de salud.Destaca que siempre ha tenido “hambre” de seguir estudiando. Es diplomada en coordinación y servicios de enfermería, diplomada en gestión y acreditación en salud y asesora de lactancia. Hoy está «ad portas» de rendir el examen IBCLC que le otorga la certificación para ser consejera internacional de lactancia.

Una experiencia difícil

Paulina está casada. Su marido tiene 3 hijos: Nicol (30 años), Seba (19 años) y Gabi (15 años). Y hace 1 año 7 meses llegó Tomás a agrandar la “manada”, que está conformada también por sus perritos Zultán y Jacinta.

Su embarazo no fue de los mejores. Tuvo placenta previa oclusiva, lo que gatilló un parto prematuro de urgencia. Tomás nació a las 36 semanas y, a pesar de que no tuvo mayores complicaciones, no lograba agarrarse a su pecho en el inicio de la lactancia. Su succión era muy inmadura. «No me di cuenta de esa situación hasta que tuve control con el médico a los 10 días. Él nació pesando 3.020 kg y a ese control llegó con 2.450 kg. Cuando vi ese número en la balanza me quise morir, se me apretó la garganta y no pude seguir hablando. Afortunadamente mi mamá estaba conmigo, así que ella siguió hablando con la doctora. Cuando salí de la consulta, además de llorar por varias horas, prometí que no me iba a dejar vencer. Entonces comenzó mi búsqueda por encontrar técnicas e información para poder dar pecho. Y bueno, como tengo una personalidad bien obsesiva, si la información no estaba disponible había que estudiar. Esa misma noche me inscribí en Prolactar, una entidad española que otorgaba título de asesora de lactancia. Honestamente, cuando me inscribí jamás pensé en hacer algo con esto en el futuro. En ese momento mi único fin era dar pecho y hacer que Tomás aumentara de peso. Me leí todas las clases en pocos días y, complementando eso con mis conocimientos de enfermería, empecé a aplicarlos en mi propia experiencia como mamá. Tomás comenzó a subir de peso y yo pude, después de dos meses, establecer una lactancia exitosa», recuerda.

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